4 nutrientes básicos para tu cerebro y 24 alimentos paleo que los aportan

Existen muchas formas de cuidar tu cerebro: caminar, dormir, reir y, por supuesto, comer. Entre los beneficios de la dieta paleo está la abundancia de alimentos ricos para el cerebro. Nos fijamos en cuatro nutrientes fundamentales para tus neuronas: vitamina D, DHA, ácido fólico y magnesio. ¿Dónde conseguir una buena dosis de estos cuatro magníficos? Hemos revisado los alimentos que aportan mayores dosis de estos nutrientes por ración y hemos seleccionado los que mejor se adaptan a una dieta paleo.

Vitamina D

Los beneficios de la Vitamina D son enormes (es una de nuestras vitaminas favoritas), y no solo para los huesos: tu cerebro le da usos increíbles y ciertos niveles bajos de esta vitamina parecen estar ligados con el autismo, la demencia, la esquizofrenia o la esclerosis. Hoy, la carencia de vitamina D es ya una pandemia. Además de tomar el sol para que tu cuerpo la produzca, para una mayor dosis de vitamina D, come esto:

  • Fletán
  • Carpa
  • Caballa
  • Anguila
  • Maitake (seta)
  • Lomo de cerdo
  • Huevos

DHA

El ácido docosahexaenoico (sí, sí, mucho mejor llamarlo DHA) es otro de los grandes aliados del cerebro. Parece que empezar a comer pescado hace dos millones de años pudo ayudar, junto a otros factores, a que las funciones del cerebro de los homínidos dieran un salto cualitativo (estudio), entre otros motivos, por su alto contenido en este ácido graso esencial (tipo omega 3). Al cerebro le encanta el DHA, que mejora su habilidad para aprender (de ahí su importancia en la infancia y que ¡viva la leche materna!) y parece reducir el riesgo de sufrir alzheimer. Su carencia aparece ligada a trastornos mentales como el déficit de atención, la depresión, la hostilidad agresiva… ¿Quieres darle un buen chute a tu cerebro? Come esto:

  • Salmón (sí, otra vez)
  • Atún rojo (tiene hasta cinco veces más DHA que otros tipos de atún)
  • Caballa
  • Sesos de cordero y ternera
  • Sardinas
  • Kelp (si te animas con las algas)
  • Leche materna (bueno, ya sabes)

Ácido fólico

El ácido fólico o vitamina B9 ayuda a tu cuerpo a transformar los carbohidratos en glucosa, el combustible del cerebro. Como el resto de sus hermanas, vitaminas B, es hidrosoluble, por lo que no se puede almacenar en el cuerpo, así que debes ingerirla en cantidad suficiente; más aún durante la infancia y la adolescencia, durante el embarazo. Tiene un papel fundamental en tu salud psicológica y emocional. Aquí los paleo tenemos un problema: el ácido fólico abunda en cereales y legumbres; ¿qué hacer si quieres evitar sus antinutrientes o si eres celiaco? Si quieres reducir el riesgo de padecer irritabilidad, mala memoria o lentitud mental, problemas asociados a la carencia de ácido fólico, come esto:

  • Hígado de ganso
  • Pollo
  • Hígado de pavo
  • Rábanos
  • Hígado de cordero
  • Hígado de pato

Magnesio

El magnesio es otro de esos discretos grandes aliados del cerebro: inhibe el impacto excitante del glutamato en las neuronas y mejora el riego sanguíneo hasta tus neuronas (fuente). Si quieres darle una dosis mayor de magnesio a tu cerebro, come esto:

  • Semillas de calabaza
  • Nueces de brasil
  • Almendras
  • Melaza (con moderación, claro)
  • Anacardos
  • Cacao puro (oh, sí)
Foto: Jumping salmon at Murray’s Cauld, Philiphaugh. Walter Baxter, licencia Creative Commons.

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