“Abrir una tienda paleo online no fue nuestra idea original, nos hemos vuelto locos”

Nace Atavis, tienda online de alimentación paleo. Hablamos con Alex y Ariadna, los hermanos responsables de este proyecto pionero, que llega desde Barcelona para poner las cosas fáciles a la creciente comunidad paleo.

 

¿Qué es Atavis?

Ariadna: Atavis es una idea que tuvimos mi hermano y yo. Los dos seguimos una dieta ancestral, lo que nos ha llevado, con el tiempo, a ser selectos con casi todos los alimentos que compramos. Cuando hacemos la compra nos desespera un poco tener que ir a diferentes tiendas para encontrar productos compatibles con nuestra dieta. La mayoría de los productos necesarios para, por ejemplo, elaborar algún dulce “paleo” están repartidos por diferentes tiendas, son difíciles de encontrar y para colmo a veces están agotados.

Si nosotros, que vivimos en Barcelona y en teoría tenemos acceso a más cantidad y variedad de productos tenemos este problema, supusimos que mucha otra gente también. Es por eso que decidimos crear una tienda de alimentación online, Atavis. El nombre viene de la palabra atavismo y significa, entre otras acepciones, “tendencia a imitar o a mantener formas de vida o costumbres arcaicas”, se le ocurrió a Alex y creo que es perfecto.

¿Cómo y por qué decidís montar la que parece ser la primera tienda online de alimentación paleo del Estado? ¿Tiene algo que ver con vuestra propia experiencia vital? ¿Cómo llegasteis vosotros al mundo paleo?

Alex: Como mucha gente, llegué al mundo paleo por temas de salud. Después del segundo año de carrera me encontré con una depresión y 23 kilos de más, fruto de la dieta de un estudiante que se encarga por primera vez de su alimentación (es decir: muchos gofres, pizzas, bollería y demás joyas nutricionales). Estaba fatigado, tenía migrañas, se me caía el pelo y dormía fatal.

“llegué al mundo paleo por temas de salud. Después del segundo año de carrera me encontré con una depresión y 23 kilos de más”

Empecé con una dieta disociada de bajo índice glicémico y, aunque perdí peso, seguía encontrándome mal. Tuve breves flirteos con una dieta ayurvédica y una cetogénica con la que acabé de perder el peso y empecé a encontrarme mejor pero sin saber saber porqué. Toda esta experimentación me acabó generando un gran interés por la alimentación saludable y nutrición en general, cosa que me llevó a la dieta paleo, que para mí tenía sentido no solo a nivel alimentario sino como filosofía general. Durante un tiempo fui bastante estricto pero con el tiempo, por conveniencia y habiendo profundizado más en el mundo de la nutrición general, he acabado siguiendo unas pautas de alimentación (y estilo de vida) como las que proponen Paul y Sou-Ching Jaminet en el libro de la Perfect Health Diet.

Ariadna: Cuando mi hermano llegó a la dieta que sigue ahora me impactó mucho su pérdida de peso y mejora de salud pero en ningún momento intenté probarla. Cuando me quedé embarazada, tuve dudas sobre si dar el pecho o no. Mi hermano me dejó el libro de la Perfect Healh Diet, que tiene todo un capítulo dedicado a la lactancia materna. El libro me gustó muchísimo, me convenció para dar el pecho a Chloe cuando naciera y también me hizo replantearme cómo comía.

A pesar de estar convencida, tuve problemas con la lactancia. Sabiendo la importancia de la lactancia y viendo que ninguna leche del mercado me convencía (muchas de ellas están en la lista de Greenpeace que alerta de transgénicos; llevan azúcar, almidones…), consulté con mi amigo Dani Ruiz (@DeshiFisio). Fui a verlo para preguntarle sobre esto y suplementos (vitamina D y DHA) para Chloe. A parte de recomendarme una leche específica (Holle), me comentó que él seguía una dieta paleo y me habló de sus beneficios y me la aconsejó especialmente para recuperarme del parto. Me sorprendió muchísmo que dos personas tan dispares coincidieran en la misma dirección y ahí fue cuando decidí probar por mí misma y seguir investigando sobre el mundo paleo.

Después de unos días de prueba me encontraba muy bien, noté muchísima mejora en la zona abdominal donde me habían realizado la cesárea (se me desinflamó el abdomen, prácticamente desaparecieron las estrías —supongo que también ayudaron bastante los hipopresivos—) y mejoró muchísimo la caída de pelo.

“Cuando mi hija pudo empezar a comer sentí una gran responsabilidad”

Cuando mi hija pudo empezar a comer sentí una gran responsabilidad, ya que la alimentación es primordial para el desarrollo. Junto con mi pareja, decidimos ignorar la lista que nos dio el pediatra y seguimos el método Baby-Led Weaning con la dieta paleo (relajada) como pauta. Ese el punto de inflexión en el que me di cuenta que yo tenía que ser el mayor ejemplo de mi hija respecto a la alimentación.

¿Qué vamos a encontrar en vuestra tienda? ¿Qué ‘especialidades’ paleo ofrecéis que no se encuentren fácilmente en un supermercado habitual?

Queremos ofrecer los productos que conforman la despensa de alguien que sigue una dieta ancestral (en cualquiera de sus miles de variantes).

“cuesta bastante encontrar un «snack» hecho de comida de verdad”

Es muy fácil acercarse al mercado y comprar carne, pescado, fruta y verdura, pero con los productos más específicos es donde empiezan los problemas. La mayoría de conservas llevan azúcar o aceite vegetal, es casi imposible encontrar chocolate sin la famosa lecitina de soja y cuesta bastante encontrar un snack hecho de comida de verdad.

Aunque en nuestro caso (Barcelona) es cada vez más fácil encontrar este tipo de productos, suelen estar repartidos en diferentes tiendas, por lo que para hacer una receta dulce medianamente compleja puedes pasarte una mañana entera buscando productos (y encontrar encima que algunos están agotados).

¿Habrá algo más que alimentación? ¿Otros productos del entorno paleo?

De momento no. Hemos empezado sólo con alimentos porque es el mundo que conocemos. Empezamos con lo que parecen ser pocos productos, pero son los que han pasado un proceso de selección bastante exhaustivo, teniendo en cuenta sobretodo la relación calidad-precio, el sabor, proximidad o no y hasta el embalaje.

Muchas personas afines al estilo de vida paleo acaban también acercándose al mundillo eco/bio/natural… ¿Alguna propuesta para ellas en vuestra tienda? ¿Y los precios?

Todos nuestros productos son ecológicos. Al principio contactamos con distribuidores ecológicos porque sabíamos que eran los que tenían la mayoría de productos que buscábamos.

Era algo que nos preocupaba desde un principio: ¿ofrecemos productos ecológicos aunque el precio final sea un poco más caro? Ese fue uno de los motivos principales por los que realizamos nuestra encuesta sobre hábitos de consumo en Twitter. Al 95% de los encuestados les importaba que los productos que consumía fueran ecológicos, lo cual es una cifra bastante aplastante. Eso sí, a más de la mitad de este 95% les importa siempre que el precio sea razonable (igual que a nosotros), razón por la cual nos hemos vuelto un poco locos comparando precios.

“el mundo «eco» es un arma de doble filo”

Aún así, sabemos que el mundo eco es un arma de doble filo. Por un lado, está facilitando el acceso y disponibilidad de muchos de los productos que tenemos en la tienda pero que a la vez nos encanta tener acceso a ellos personalmente. Por ejemplo, a mí, Ariadna, me encanta tener la posibilidad de que si mi hija quiere probar el chocolate blanco o una barrita energética, le pueda dar una opción saludable.

A la vez, también somos conscientes de que ahora lo ecológico vende y hay mucha gente lucrándose al ponerle la etiqueta eco a los productos. Sabemos que no es un mundo blanco y negro, donde eco es bueno y convencional, malo. Hace pocos días, Mark Sisson lanzó la primera mayonesa paleo/primal al mercado estadounidense y en el post del anuncio comparaba la diferencia entre utilizar aceite de aguacate normal y ecológico. El precio se cuadruplicaba con la opción ecológica y los beneficios eran nulos. No siempre es el caso pero sabemos que es algo a tener en cuenta.

Pero volviendo a la cara positiva de la moneda, un caso muy concreto es el del chocolate. Si lo compras en el supermercado, las probabilidades de que su fabricación haya utilizado mano de obra infantil explotada son altísimas. Nosotros, como empresa, no queremos tener nada que ver con estas prácticas.

¿Cuáles son las mayores dificultades que habéis encontrado? Si abrir un negocio ya no es fácil, suponemos que abrir una tienda tan especial puede ser aun peor… ¿Cómo buscar proveedores, cómo explicarle al banco qué es la dieta paleo? ¿A quién se le ocurre abrir una tienda paleo en medio de la peor crisis económica que se recuerda?

Nos hemos vuelto locos.

Hablando en serio, abrir una tienda paleo online no fue nuestra idea original, todas las ideas anteriores que habíamos contemplado tenían el mismo inconveniente: no podíamos llevarlas a cabo porque no podíamos acceder a los productos fácilmente, cosa que, como hemos explicado antes, también nos pasa a nivel personal. Así que abrir una tienda online es el resultado de una necesidad evidente.

Encontrar proveedores es fácil cuando vas a los grandes, hay otros más pequeños que hemos encontrado después muchísimos mails y llamadas, alguno hasta por casualidad y estos han resultado ser los que tenían productos que ni sabíamos que existían y ser perfectos para la tienda. Por ejemplo, la semana pasada un proveedor nos envió un ejemplar de ajo negro que produce un amigo suyo para probarlo y que pensamos incluir en la tienda tan pronto como podamos.

“parece el peor momento posible para abrir una tienda”

Es cierto que si lo miras desde fuera parece el peor momento posible para abrir una tienda, pero creemos que nuestro futuro público es un sector que cuida su alimentación, busca productos de alta calidad, y que sabe que el precio final puede ser un poco más alto pero porque la materia prima es mejor.

¿Qué expectativas estáis notando? ¿Percibís interés en la comunidad paleo? Desde Madrid a veces parece que Barcelona nos lleva ventaja en la carrera paleo, ¿es así?

Cuando abrimos nuestra cuenta de Twitter (@AtavisFood) para lanzar la encuesta online nos quedamos sorprendidos. No esperábamos que tanta gente contestara a la encuesta de unos desconocidos, ni que además muchas de esas personas se pusieran en contacto con nosotros para saber qué estábamos haciendo, proponernos colaboraciones, etc. Así que estamos muy contentos por el interés que hemos percibido hasta ahora.

No sabemos cómo se vive el movimiento paleo en Madrid, pero sí que notamos que en Barcelona hay un boom ecólogico y vegetariano que hace más fácil encontrar productos alternativos, como por ejemplo kale.

¿Boom paleo? Creemos que se está empezando a vislumbrar la comunidad paleo con iniciativas como la sala Paleotraining o el Summit Paleo, pero que de momento sigue concentrada dentro del mundo fitness y que el potencial para el público general sigue sin explotarse.

“¿Boom paleo? (…) el potencial para el público general sigue sin explotarse”

¿Qué potencial económico creéis que tiene la comunidad paleo? ¿Animáis a otras personas a emprender en este entorno, hay negocio para la ‘industria’ paleo?

Es fácil contestar a esta pregunta si miramos lo que ha pasado en Estados Unidos. Allí, para bien o para mal, se ha generado toda una industria alrededor del mundo paleo. Para bien, porque han surgido productores de comida específica para este sector y un gran volumen de blogs y libros de cocina específicos. Y para mal, que se ha convertido en una marca y bajo el nombre “paleo” se intentan vender productos que nada tienen que ver con lo que representa el concepto.

“bajo el nombre «paleo» se intentan vender productos que nada tienen que ver con lo que representa el concepto”

Mojaos: ¿cuáles son vuestros 3 alimentos paleo preferidos? ¿Y qué alimento típicamente paleo no os gusta nada?

Ariadna: Si tuviera que elegir solo 3, serían las espinacas, los huevos y el bacalao. Me encantan los tres y se pueden cocinar de muchísimas maneras, por lo que es imposible aburrirlos. Odio las coles de bruselas y la remolacha, he intentado comerlos de muchas maneras pero siguen sin gustarme.

Alex: Soy un fan absoluto del hígado encebollado, lo comería cada día si no fuera por la sobredosis de vitamina A. Tampoco me cansaré nunca del salmón (preferiblemente crudo o curado) y la berenjena. Por otra parte, todavía no he conseguido que me guste el aguacate.

Alex, Atavis
Alex, Atavis

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2 pensamientos en ““Abrir una tienda paleo online no fue nuestra idea original, nos hemos vuelto locos””

  1. Yo entiendo que se incluyen los alimentos naturales que se consumían en el paleolítico como indican en dieta paleolitica web , y por ello el cuerpo está más acostumbrado a consumir estos alimentos, es más natural y por ello se gana en salud, yo la estoy probando con excelentes resultados pero cuesta un poco al principio

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