7 pilares de la alimentación básica que aprendí con el Dr. Weston A. Price

Es necesario que reaprendamos a alimentarnos.  Aquí te dejo 7 premisas de las dietas tradicionales que según los trabajos del Dr. Weston Price puedes y debes aplicar a la forma en las que os alimentáis tú y los tuyos.

Weston Price

#1. La importancia del conocimiento y la tradición culinaria para fomentar la salud comunitaria

Uno de los rasgos principales que es interesante observar en la tradición nutricional de poblaciones preagrícolas o con baja influencia de dietas y formas de vida occidentales es la preocupación y el interés que muestra la comunidad por preservar una buena salud, ya no solo en las generaciones que crecen, sino de igual modo la preocupación en cuanto a facilitar alimentos de alta calidad nutricional a los futuros padres. Una muestra importante es el traspaso intergeneracional de los principios y de la sabiduría nutricional, muy común y extendida de igual modo en todos los continentes.

#2. Lo importante es la «comida real» con todos sus nutrientes

Los rangos de macronutricionales pueden variar de población a población, pero lo que sí se puede demostrar es cómo existe una constante en cuanto a la riqueza de micronutrientes, así como alimentos de alto contenido enzimático, alimentos procedentes de la fermentación y con niveles interesantes de bacterias beneficiosas encontrados en productos lácteos, carnes, frutas, verduras y hierbas con las que condimentar los platos.

Tenemos claros ejemplos de maximización micronutricional en un elemento común de todas las formas de alimentación de sociedades preindustriales y son los caldos. Caldos gelatinosos, tanto de huesos como de pescados, donde el proceso de creación del caldo aumenta la biodisponibilidad de nutrientes haciendo de estos caldos un requisito y un alimento imprescindible en cualquier núcleo familiar y en cualquier estación del año.

#3. Cereales, semillas y frutos secos: el punto de la discordia, ¿o el punto de unión?

Quizá uno de los grandes debates entre aquellos a quienes nos encanta investigar acerca de nutrición evolutiva sea la adición de cereales en las dietas. Pero lo que no se puede rebatir son las estrategias utilizadas por nuestro ancestros al buscar minimizar los problemas que podrían aparecer al consumir no solo los cereales sino las semillas o los frutos secos. El uso de esas estrategias como el proceso de remojo, secado, el tostado, la germinación, la fermentación o el uso de levaduras supuso un antes y un después al eliminar, neutralizar o rebajar el contenido de antinutrientes —ácido fítico, taninos, inhibidores enzimáticos u hormonales— dentro de estos alimentos.

#4. Alimentos de origen animal. De dónde venimos y a dónde vamos

La importancia de los alimentos de origen animal está presente en todas las culturas culinarias de nuestros antepasados. Una de las diferencias con respecto al modo de consumir un animal queda demostrado en que las dietas del presente, las occidentales mayoritariamente, evitan o minimizan el consumo de órganos, frente al consumo del animal entero como solía ocurrir entre nuestros antepasados. Grasa, músculo, órganos hueso, todo era consumido. Las partes preferidas siguen siendo a día de hoy para las comunidades de cazadores recolectores las grasas y los órganos.

#5. Alimentos refinados y procesados

Probablemente la inexistencia de procesos de refinamiento de alimentos en las dietas de nuestros antepasados haya sido clave con respecto a la posterior aparición de la epidemia de enfermedades cardiovasculares. Harinas blancas, alimentos envasados con los añadidos químicos de conservantes, saborizantes y colorantes, la adición de azúcares o la creación del proceso de homogeneización láctea, así como la invención de las grasas hidrogenadas difiere y sitúa en un contexto de salud totalmente opuesto a las dietas y los alimentos que tradicionalmente han sido consumidos.

#6. El consumo de alimentos crudos. Un plus nutricional en comunidades preindustriales

Aunque el término «crudívoro» suele hacer mención mayoritariamente a grupos de vegetarianos y veganos, la realidad es que, si hay un denominador común en tradiciones alimentarias previas a la industrialización y occidentalización de las dietas, es que todas estas culturas preindustriales, aun cocinando parte de sus alimentos, obtenían parte de sus necesidades calóricas y nutritivas mediante el consumo de vegetales y animales de forma cruda.

#7. Ratios omega 3 : omega 6

El tan afamado ratio en las cantidades de ácidos grasos omega 3 y omega 6, que hoy día las sociedades médicas se afanan en recomendar añadiendo complementos de omega 3 a las dietas, ya era sostenido en tiempos antiguos, donde la equidad entre el consumo de unos y otros ácidos grasos mantenía un balance de 1:1 e incluso a veces de mayores contenidos en omega 3 frente a omega 6.

Foto: Hunter/gatherer, de Mriggen. Algunos derechos reservados (CC BY 2.0)

CC BY-SA 4.0 Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.

2 pensamientos en “7 pilares de la alimentación básica que aprendí con el Dr. Weston A. Price”

  1. Muy buen artículo!
    ¿Que partes del cuerpo animal podría consumirse crudos? ¿Y qué nos beneficia?
    Leí un artículo sobre la Universidad de Harvard explicando que el consumo de carne cruda aumenta las posibilidades de una intoxicación alimentaria y que en el experimento con ratones mostró que la carne cocida aportaba más energía a los ratones que la carne cruda.

    Un saludo!

    Andrés

    1. Muy buen artículo!
      ¿Que partes del cuerpo animal podría consumirse crudos? ¿Y qué nos beneficia?
      Leí un artículo sobre la Universidad de Harvard explicando que el consumo de carne cruda aumenta las posibilidades de una intoxicación alimentaria y que en el experimento con ratones mostró que la carne cocida aportaba más energía a los ratones que la carne cruda.

      Disculpa no haber leido el comentario antes.
      Por un lado y respondiendo a tu pregunta podría decirte algo que quizás consideres algo “duro” o muy “de película” pero tenemos razones de peso por las que ¿por que no comer partes crudas?
      Me gustaría que echaras un vistazo a este enlace:
      http://paleoleap.com/raw-meat/
      Básicamente sabemos la pérdida en el aporte de ciertos nutrientes a causa de la estabilidad débil que ciertos nutrientes son capaces de mantener y que un exceso de calor puede impactar sobre ellos.

      Sin ser crudívoro completamente no veo oposición en que cada cierto tiempo podamos consumir alimentos así. Siempre con las garantias del productor y en particular en lo que se refiere a la ganaderia orgánica ya que mayoritariamente sus procesos suelen dejar de lado CAFOS, animales excesivamente concentrados y con alta concentracion de toxinas y heces.

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