Tarta paleo y vegana de sandía y chocolate

Todavía no sé cómo llamar a este trampantojo. Estoy sopesando “fake velvet” —por su evidente parecido con un red velvet— o “tall fake” —por emular a esas acrobáticas tartas de varios pisos que causan diabetes solo con mirarlas—.  El caso es que es una simple receta divertida para una sobremesa de verano. A grandes rasgos, viene a ser la versión desproporcionada de unas fresas bañadas en chocolate.

Tarta de sandía y chocolate.
Sí, mola, lo sé.

Ingredientes:

  • Una sandía.
  • Una tableta de chocolate muy negro (200 g.)
  • Decoración al gusto

Elaboración:

  1. En primer lugar, vamos a cortar la sandía hasta darle forma de queso. Para eso, he ingeniado un absurdo sistema que ofrece mínimas garantías de que las bases queden paralelas:
    1. Necesitarás una plataforma giratoria (o un extra de maña).

      Sandía girtoria.
      No mires fijamente esta foto de mi sandía girando.
    2. Coloca una buena pila de libros al aldo de la sandía. Yo he usado libros elegidos al azar, como puedes comprobar en esta foto sin ninguna pretensión. También valen libros veganos.

      Libros al lado d euna sandía.
      También puedes usar libros veganos y con recetas llenas de gluten y azúcar.
    3. Sin que se entere, toma prestados dos rotuladores del escritorio de Miss Bío. Es importante que los vuelvas a su lugar al acabar o te caerá una buena bronca.
    4. Coloca los rotuladores entre los libros a la altura que desees marcar para después cortar. La distancia entre los rotuladores determinará la altura de tu tarta: no seas demasiado ambicioso, sobre todo si solo tienes una sandía. Más vale tarta chata que una chatarra de tarta.

      Marcando la altura de la tarta.
      ¿Por qué en esta foto está enfocado el fondo en lugar de los rotuladores? No lo sé.
    5. Deja que las puntas de los rotuladores acaricien la sandía y ve girando tu fruta. Yo me he sentido como una especie de dios trazando los trópicos de un planeta, pero tú puedes experimentar otras movidas…
    6. Con una puntilla o cuchillito pequeñito, afilado y manejable, ve cortando superficialmente la piel, haciendo un surco sobre la línea marcada  por el rotulador. Corta solo la corteza de la sandía, no penetres demasiado hacia la pulpa para que no se desgaje como cuando se desgajan las sandías. Cuando hacen croc ya no hay stop.

      Corta la sandía por las líneas que has marcado.
      Corta la sandía por las líneas que has marcado.
    7. Ahora viene la parte divertida. Necesitarás un hilo, un hilo normal y corriente, de costura —ya verás como hay alguien que pregunta de qué color tiene que ser el hilo—.
    8. Ve introduciendo el hilo por el surco que has marcado en los trópicos de Cáncer y Capricornio de tu sandía. Crúza los cabos y ve estirando con firmeza para que el hilo se vaya cerrando hacia el interior de tu sandía. La idea es apretar como si fueras un esbirro de SPECTRE tratando de estrangular a James Bond, ¿ok?

      Cortando una sandía con hilo.
      El hilo puede ser del color que te dé la gana.
    9. Retira las tapas de la sandía y ve cortando con mimo el resto de la piel de la sandía hasta obtener tu achatado cilindro de sandía.

      Sandía para tarta.
      Tu sandía va adoptando forma de ‘queso’. Retira el resto de la piel y ve puliendo las imperfecciones.
  2. Introduce tu tortel de sandía en el congelador unos minutos y, mientras se enfría…
  3. Trocea el chocolate y derrítelo —al baño maría, en el microondas o con miradas de deseo, lo que resulte más cómodo—.
  4. Saca tu tarta de pulpa de sandía bien fría —pero sin helarse para que no haga cristalitos en plan reina de Arendelle—.
  5. Usa tus dotes artísticas y una buena dosis de suerte para verter el chocolate derretido sobre la sandía y untar toda la superficie de sandía. Si todo va bien, tu cocina debería terminar como si hubieses degollado a un conejito de pascua y a toda su camada.
  6. A continuación, puedes decorar la cobertura de chocolate como prefieras. Yo he usado coco rallado y unos frutos rojos congelados, pero se os pueden ocurrir mil ideas.
  7. ¡Y ya está!

Este es el resultado:

Tarta de sandía y chocolate.
¡Oooohhh!
Tarta de chocolate y sandía.
Un postre divertido, fresco y ligero para el verano. ¡No me deis las gracias! (Bueno, sí, me las merezco).
Tarta de sandía y chocolate.
¿Por qué las llaman «sandías sin pepitas» cuando quieren decir «sandías con pepitas pequeñajas, delgaduchas y blandurrias que dan más repelús que las pepitas de toda la vida»?
Tarta de sandía y chocolate.
Si dejas enfriar en el frigo, la cobertura estará crujiente.
Tarta de sandía y chocolate.
Instagram, ¡allá vamos!

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