¿Dieta paleo para aliviar síntomas en trastornos del espectro autista?

¿Puede ayudar una dieta de estilo ‘paleo’ a mejorar algunos síntomas del autismo? Investigadores turcos han revisado las aproximaciones nutricionales que se han ido probando para tratar de reducir la severidad de algunos síntomas de este tipo de trastornos y lo que han encontrado se parece curiosamente a una dieta de estilo paleolítco.

Los autores del artículo concluyen que, aunque falta mucha investigación por hacer en este campo, algunos indicios señalan de forma recurrente a ciertos sospechosos habituales. ¿Qué patrones de alimentración mejoran y cuáles empeoran ciertos síntomas? Veamos…

Pueden ayudar a mejorar síntomas en trastornos del espectro autista

  • Alimentos sin gluten
  • Alimentos sin caseína
  • Alimentos sin soja
  • Dietas cetogénicas
  • Leche de camello
  • Cúrcuma
  • Probióticos, alimentos fermentados
  • Alimentos ecológicos
  • Proteína animal: carne, huevos, pescado, órganos/casquería.
  • Frutas
  • Verduras (poco feculentas, bajas en almidón)
  • Frutos secos, de cáscara, semillas
  • Grasas: aguacate, semillas de lino, aceite de oliva, de coco, aceite de pescado, grasas animales.
  • Tubérculos y leche fresca (según el caso, si son tolerados).

Pueden estar relacionados con el agravamiento de síntomas en trastornos del espectro autista

  • Aditivos
  • Pesticidas
  • Organismos genéticamente modificados
  • Soja
  • Caseína (lácteos)
  • Gluten
  • Azúcar
  • Productos inorgánicos
  • Procesados
  • Productos refinados
  • Alimentos fermentables (FODMAP) en función del paciente.

Los autores han elaborado una guía con forma de doble pirámide o ‘reloj de arena’ que identifica, de arriba abajo, los alimentos más ‘sospechosos’ (en lo alto) y los alimentos más recomendables (en la base).

El 'reloj de arena' de la nutrición en autismo.
El ‘reloj de arena’ de la nutrición en autismo.
Hande Cekici & Nevin Sanlier (2017): Current nutritional approaches
in managing autism spectrum disorder: A review, Nutritional Neuroscience, DOI:
10.1080/1028415X.2017.1358481

¿En resumen? Una dieta bastante similar a la paleolítica, ¿no?

Como siempre en estos casos, cuando muchas personas se aferran a cualquier esperanza para ayudar a sus seres queridos, los autores piden prudencia y más investigación. Una determinada dieta puede no revertir todos los síntomas, arrojar resultados muy variables o decpecionantes según la predisposición individual de cada paciente. Tampoco es el único tratamiento viable ni el único recomendable, sino un apoyo potencial como parte de un seguimiento más amplio. Pero no deja de ser llamativo el paralelismo entre estas recomendaciones y los fundamentos de una alimentación inspirada en lo que sabemos sobre nuestro pasado evolutivo…

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