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¿Dieta paleo para aliviar síntomas en trastornos del espectro autista?

¿Puede ayudar una dieta de estilo ‘paleo’ a mejorar algunos síntomas del autismo? Investigadores turcos han revisado las aproximaciones nutricionales que se han ido probando para tratar de reducir la severidad de algunos síntomas de este tipo de trastornos y lo que han encontrado se parece curiosamente a una dieta de estilo paleolítco.

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El yoga según la ciencia, ¿funciona?

El yoga, ¿funciona? ¿Para qué sirve? ¿Qué puedes esperar y qué hay de mito? ¿Debes incluirlo en tu práctica cotidiana? Y lo más importante, ¿te hará tan guaperas como Patrick Beach para petarlo en Instagram? Repasamos algunas claves de la literatura científica reciente para ver qué impacto real puede tener en tu bienestar físico o mental y si merece la atención que está teniendo. Seguir leyendo El yoga según la ciencia, ¿funciona?

7 pilares de la alimentación básica que aprendí con el Dr. Weston A. Price

Es necesario que reaprendamos a alimentarnos.  Aquí te dejo 7 premisas de las dietas tradicionales que según los trabajos del Dr. Weston Price puedes y debes aplicar a la forma en las que os alimentáis tú y los tuyos. Seguir leyendo 7 pilares de la alimentación básica que aprendí con el Dr. Weston A. Price

Paleomoderna, en crudo: “Se pueden cocinar recetas sencillas y deliciosas sin pasarse todo el día en los fogones”

Vanessa Díez, más conocida como Paleomoderna, ha publicado su primer libro de recetas: Deliciosamente raw; 25 recetas crudas y paleo para diferentes ocasiones y épocas del año. Hemos querido charlar con ella para saber un poco más sobre su libro y sobre su forma de entender la alimentación y la vida.

 

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REVISTA PALEO: Mucha gente tendrá en mente el tópico de que la cocina raw es solo para personas veganas y que el mundo paleo y el mundo vegano deben estar enfrentados. ¿Qué opinas de este debate?

VANESSA DÍEZ: Es cierto, el término raw se asocia a la cocina crudivegana, pero técnicamente el término raw, significa “crudo”, es decir alimentos no cocinados o cocinados a menos de 42ºC. Esto incluye semillas, verduras, frutas, pero también carnes o pescados marinados, ahumados, carnes deshidratadas como la cecina, jamón, beef jerky, etc. Son alimentos habituales en la dieta paleo.

Yo no comparto el tipo de alimentación vegana porque creo que presenta muchas carencias. Puedo entender que por temas éticos o morales una persona decida no comer animales, pero discrepo totalmente de que las dietas basadas en plantas sean más saludables que las omnívoras: presentan carencias en cuanto a ciertos nutrientes que no se pueden obtener de fuentes vegetales, y que se tendrán que suplementar si quieren mantener la salud.

Entiendo que aquellas personas que eligen seguir una dieta vegana son sensatas y muy conscientes de cómo deben alimentarse para estar sanos, pero a menudo veo un abuso de alimentos pobres en nutrientes como el pan, la bollería o los cereales, que serán totalmente aptos, pero para no dejan de ser pobres en nutrientes.

Mis recomendaciones para ellos: que coman comida real, por supuesto, y asegurarse ingerir suficientes proteínas vegetales, suplementar vitamina B12, tomar el sol para conseguir vitamina D, Omega 3 (semillas de cañamo, algas, etc.)…

R. P.: ¿Por qué una ‘paleomoderna’ como tú se descuelga con un libro de cocina raw?

V. D.: La cocina raw forma parte de mi vida porque no tengo demasiado tiempo para cocinar a diario.

“La cocina raw forma parte de mi vida”

Con el libro, igual que con el blog, intento mostrar que se pueden cocinar recetas sencillas y deliciosas, sin mucha elaboración y sin pasarse todo el día en los fogones.

R. P.: ¿Qué tiene la cocina raw que puede ser interesante para quienes siguen una dieta paleo?

V. D.:  En primer lugar, me gustaría aclarar que no todos los alimentos son aptos para su consumo en crudo: deben tener especial cuidado las personas que tienen intolerancias alimentarias o enfermedades autoinmunes, porque  los químicos de las plantas (solanáceas, legumbres, etc.) pueden empeorar el estado de su intestino.

Dicho esto, el proceso de cocción puede alterar las propiedades de un alimento o incluso acabar con sus nutrientes, como ocurre cuando freímos. La teoría es que un alimento crudo o poco cocinado conserva enzimas, vitaminas, minerales fitonutrientes, etc.

“Por mucho que nos guste la slow life, tenemos poco tiempo libre”

Además, como decía antes, existe un motivo práctico. Por muy paleo que seamos y nos guste la slowlife, lamentablemente, en la sociedad actual tenemos poco tiempo libre y cuanto menos esfuerzo nos suponga cocinar un plato, menos excusas pondremos para no comer bien.

R. P.: ¿Qué compartimos los veganos y los paleo?

V. D.: Creo que unos y otros somos conscientes del impacto que tiene la alimentación en nuestra salud, con independencia de que tengamos teorías enfrentadas.

En cuanto a recetas, si eliminamos la parte de cereales con gluten, compartimos todo lo que son frutas, verduras, frutos secos… Si a un plato vegetariano/vegano le añades un porcentaje de proteína animal, ya tienes un plato paleo.

R. P.: ¿Cuál es tu receta raw preferida y por qué?

V. D.: Uf, es difícil elegir. Creo que me quedo con el tartar de salmón con aguacate y de mango. Me encanta el contraste entre el dulce y salado. Y nutricionalmente, el salmón tiene alto contenido en omega3 y el aguacate es una de las grasas más saludables y recomendables.

R. P.: ¿Qué crees que puede aportar el entorno paleo a la cocina raw?

V. D.: Si te refieres a la cocina crudivegana, creo que incorporar a su dieta los pilares de la paleo siempre es recomendable: eliminar azúcar, que sólo aporta calorías e inflamación a cambio de cero nutrientes; eliminar el gluten y la soja, que son disruptores endocrinos y los nutrientes que pueden aportar no compensan sus desventajas.

Habría que limitar el consumo legumbres, que también contienen antinutrientes, y son bastante difíciles de digerir. Hay que cocinarlas bien (ya no serían raw) o dejarlas en remojo al menos un día.

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R. P.: Muchas veces, crudívoros, veganos y/o paleos intentamos emular o reproducir sucedáneos de platos omnívoros: queso vegano, pan paleo… ¿Qué te parece esta tendencia? ¿Abusamos de estas imitaciones? ¿Tienen alguna función?

V. D.: Creo que en este tema hay que tener un poco de sentido común. Yo los entiendo como algo puntual. No puedes alimentarte sólo a base de postres, aunque sean sin azúcar y sin gluten, y pensar que estás comiendo sano. Comer paleo implica una relación saludable con la comida y, si necesitas recompensarte continuamente con dulces, por muy paleo que sean, hay algo que falla.

“Qué hay de malo en comer una masa hecha con coliflor y huevo”

Ahora bien, también hay que ser un poco flexibles, tener en cuenta que llevamos años acostumbrados a algunos alimentos y es normal echarlos de menos. He leído en foros comentarios de personas que llevan la paleo a rajatabla (la paleo poli, como la llaman en Estados Unidos) criminalizar algunas recetas como la “pizza paleo”. Pero, ¿qué hay de malo en comer una masa hecha con coliflor y huevo recubierta de verduras y pollo?

R. P.: ¿Hay alguna de estas ‘trampas’ que te chifle?

V. D.: Sí, hay una que me encanta y que es facilísima de hacer: un par de dátiles, almendra molida, cacao y ghee. Todo a la batidora y servido con trozos de fruta.

“Excesiva es toda trampa que se come a diario”

R. P.: ¿Y alguna que te parezca excesiva o inadecuada?

V. D.: Excesiva es toda “trampa” que se come a diario, porque deja de ser trampa para ser un hábito.

Charlamos con Vanessa Díez, 'Paleomoderna', sobre su libro: "Deliciosamente raw"
Charlamos con Vanessa Díez, ‘Paleomoderna’, sobre su libro: “Deliciosamente raw”

R. P.: Creo que también practicas CrossFit. ¿Cómo ves la relación entre CrossFit y dieta paleo? ¿Se mantiene esa curiosa ‘alianza’? ¿Sientes que la dieta paleo te ayuda en tu desempeño deportivo?

V. D.: Sí, entreno CrossFit desde hace tres años, aunque últimamente me inclino más hacia la halterofilia.

Para mí, dieta paleo y CrossFit son inseparables. Yo empecé con la dieta paleo como recomendación para mejorar mis lesiones (previas a CrossFit) y como una forma de rendir más deportivamente.

“Para mí, dieta paleo y CrossFit son inseparables”

Con el tiempo, he descubierto que una buena alimentación es fundamental para recuperarte después de entrenamientos tan duros y que, cuanto mejor te alimentas, menos cansancio y menos probabilidades de lesión.

“Mi alimentación me permite aguantar entrenamientos de 2 y 3 horas de halterofilia incluso haciendo ayunos estratégicos”

Toco madera, pero en este tiempo no he dejado un WOD a medias por agotamiento, y mi alimentación me permite aguantar entrenamientos de 2 y 3 horas de halterofilia, incluso haciendo a veces ayunos estratégicos (3-4 horas sin comer). Supongo que depende de los objetivos y la opinión de cada persona; para mí, es más que suficiente.

R. P.: ¿Cómo ves en este momento el estado del mundillo paleo? ¿Hacia dónde vamos?

V. D.: Si te soy sincera, no lo sé. Tengo sentimientos encontrados. Poco a poco se va extendiendo la idea de que una buena alimentación es fundamental para estar sano. Incluso fuera de círculos paleo, aunque no se recomienda eliminar por completo el azúcar y los cereales, sí que se aconseja su limitación a favor hidratos de carbono saludables, como verduras y frutas.

“Me alegra mucho ver que está cambiando la forma de ver las grasas”

También me alegra mucho ver que está cambiando la forma de ver las grasas, y veo que los medios de comunicación están haciendo hincapié en ello. Me preocupa un poco lo difícil que va a ser cambiar la mentalidad de personas a las que llevan 30 años diciendo que las grasas son malas y que los cereales deben ser la base de tu alimentación.

Además, la industria alimentaria es fuerte y se sigue viendo en campañas a favor de alimentos procesados, alimentos “0% grasa”, y claro, la gente está confusa.

En cuanto al deporte, que es algo inseparable de la paleo, parece que nos vamos mentalizando de que es bueno para la salud física y mental, aunque mucha gente te diga eso de “es mi asignatura pendiente”.

“No sabes lo orgullosa que me siento de que cada vez haya más mujeres que se acerquen a los deportes funcionales, en los que se trabaja la fuerza”

Y no sabes lo orgullosa que me siento de que cada vez haya más mujeres que se acerquen a los deportes funcionales, en los que se trabaja la fuerza (CrossFit, Paleotraining, halterofilia), que comprendamos que es una parte necesaria para nosotras para no perder masa muscular con la edad.

Parece que algo está cambiando. Muy lentamente, pero se mueve.

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Los ‘must’ de la despensa paleo (II): Engrasa tu maquinaria con aguacate

Continúa nuestra serie de artículos sobre los alimentos imprescindibles de la despensa paleo. Después de hablar de la preciosa y versátil coliflor, hoy reafirmamos nuestra devoción por la Persea americana, el nunca bien ponderado aguacate. ¿Sabías que tu cuerpo reacciona mejor ante la ingesta de una hamburguesa si lleva aguacate?
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Cómo los pueblos árticos pierden vitamina D al abandonar su dieta ancestral

Un estudio revela cómo el paso de la vida nómada o seminómada de varios pueblos del Ártico ruso hacia estilos de vida occidentalizados ha provocado que sus niveles de vitamina D se desplomen.

Los Nenets y los Komi son dos de esos pueblos que aún viven al norte del paralelo 66. Se trata de dos grupos étnicos que pueblan el ártico ruso. Algunos de sus miembros aún mantienen el estilo de vida tradicional: pastorean renos al modo nómada o seminómada. Los renos son la base de su estilo de vida y, en gran medida, la base de su dieta junto al pescado que pueden capturar en zonas y épocas del año en las que el hielo no lo cubre todo y algunas bayas silvestres.

Otros miembros de estas tribus han ido abandonando sus hábitos y su alimentación ancestral para vivir en asentamientos o ciudades de mayor tamaño, donde pueden trabajar para las crecientes industrias químicas o en la extracción del gas y del petróleo. Su dieta, en estos casos, termina occidentalizada.

De nómadas a sedentarios, bajón de vitamina D

Un estudio ha comparado los niveles de la maravillosa vitamina D que hay en la sangre de estas etnias, tanto en individuos que aún pastorean en la estepa, como en miembros que ahora viven en áreas urbanas. Los resultados acaban de ser publicados en al revista International Journal of Circumpolar Health.

En general, poblaciones nativas de latitudes muy septentrionales muestran con frecuencia niveles bajos de vitamina D, aunque eso no suele suponer un problema para ellos, genéticamente preparados para construir huesos fuertes y sanos con muy pocas horas de luz en largas épocas del año: según los autores, se trata de una característica étnica sin mayores implicaciones para la salud de estos pueblos. Sin embargo, lo alarmante es cómo miembros de estos grupos muestran niveles menores (y a veces mucho menores) que los de sus parientes fieles al pastoreo tradicional. Como explican los autores del estudio:

“En todos los casos, los niveles de vitamina D fueron más altos en los pastores de renos seminómadas que en los Nenets asentados en zonas rurales o urbanas y en los Komi urbanos. En otras palabras, los habitantes del norte de Rusia próximos al estilo de vida tradicional tenían, de media, un mejor estatus de vitamina D que aquellos que viven en pueblos y ciudades”.
Niveles de vitamina D en poblaciones del ártico ruso: nómadas vs. sedentarios
Niveles de vitamina D en poblaciones del ártico ruso: nómadas vs. sedentarios (Fuente: International Journal of Circumpolar Health)

La grasa del reno

Pero, con tan poco sol y tan oblicuo, ¿de dónde sacan la vitamina D y por qué la pierden al sedentarizarse? Los autores ven con claridad que la clave está en la dieta ancestral —¿paleo?— de estos pastores nómadas.

Los nenets, por ejemplo, crían, cazan o pescan entre el 68 y el 88 por ciento de lo que comen —lo que deja muy poco margen a la comida industrial— y el reno supone entre el 30 y el 70 por ciento de su dieta. Y resulta que la grasa de reno, a diferencia de la de otros animales, contiene importantes cantidades de vitamina D (estudio).

La vitamina D, muy resumida

La vitamina D, quizá una de las favoritas en la redacción, es en realidad el nombre genérico que le damos a dos tipos de esteroides (sí, esteroides): el colecalciferol y el ergocalciferol.

  • Simplificando, el colecalciferol o vitamina D3 es la que tu cuerpo sintetiza en la piel gracias a la radiación ultravioleta —por eso sería genial que tomaras el sol cada día, sin protector solar, durante quince minutos más o menos—.
  • El ergocalciferol, o vitamina D2, se obtiene a través de la dieta —principalemnte en pescados grasos como el salmón, al caballa o el atún; en menor medida en el hígado de res y el huevo; también hay un poquito en los champiñones y en algunos hongos que se exponen al sol unos minutos antes de ser recolectados; por otro lado, la leche comercial suele estar enriquecida artificialmente con vitamina D—.

Para qué sirve y qué pasa si falta

La vitamina D es una de las grandes responsables de la absorción de calcio para la formación del hueso. Su déficit o carencia puede provocar raquitismo, osteoporosis, osteomalacia, hipocalcemia y podría estar ligada a otros problemas graves como el cáncer, enfermedades autoinmunes, enfermedades mentales, del corazón, artritis, psoriasis, tuberculosis, inflamación del intestino… También se está revelando como un indicador de la longevidad al mostrar una fuerte relación con la longitud de los telómeros (telómeros más largos, vida más larga).

Foto: Viajando con renos, 1890-1900. Dominio público.